7.28.2011

Cuento : Fiesta en la heladera


Cuentos para niños y rincón de poesías para las mamás
Cuentos para niños


Vení, dame tu mano,
y juntos entremos al mundo de
la fantasía, el mundo de los niños.

¿Te cuento un cuento?
****************************



Si querés dejarme tu comentario, podés hacerlo al final de esta página o enviarme un  e-mail a mi dirección de correo:

felitecuentacuentos@gmail.com

***********************************

Ahora vení, vamos juntos a leer este cuento que se llama

Fiesta  en  la  heladera

                                        
La abuelita Luisa, tomaba su cafecito y miraba una película en la tele.  

Tan emocionada estaba, que sin darse cuenta, guardó en la heladera, el tarro de café instantáneo y la azucarera de porcelana.

Cuando cerró  la puerta de la heladera, la azucarera gritó:
- Luisa,  Luisa, - pero abuelita no escuchó.
                                        

El tarro de café quedó  estupefacto y no supo  que hacer, en cambio terrón de azúcar que estaba dentro de la azucarera, rió y dijo:

- Qué distracción la de Luisa, miren que meternos en la heladera.

- ¿Qué haré ahora? ¿qué sucederá con mi fino traje de porcelana? -  preguntó  con tono desesperado la azucarera.

- ¿Que haremos? … este clima tan frío no es el adecuado - repitió el tarro de café con desaliento.

- Pues, buscaremos amigos que nos ayuden - dijo terrón de azúcar, endulzando su voz para suavizar la tensión del momento y de inmediato llamó  en voz alta:

- Leche, lechita, ¿dónde estás?

Cartón  de leche, se presentó de inmediato con su mejor sonrisa y saludó a sus amigos.
                                           
   - Hola, hola  ¿qué sucedió?   ¿qué hacen ustedes en la heladera?  seguro  que Luisa se distrajo y los guardó aquí por error,... bueno bueno,  no se preocupen, buscaremos solucionarlo.

   Cartón de leche bajó un piso para ir a buscar a su amiga la lechuga.
                                                
   - Lechuguita, vení, quiero presentarte a unos amigos que están en dificultades - y  juntos, subieron a encontrarse con los inesperados visitantes.
                                           

Lechuguita,  vio que la azucarera y el tarro de café,  estaban temblando de frío, así que se sacó dos hojas bien grandes y con cada una de ellas, cubrió a modo de capa a la azucarera y al tarro de café, para protegerlos del frío, al que no estaban acostumbrados.

La elegante azucarera de porcelana blanca, tenía unas guardas doradas, que combinaban con el verde brillante, de su nueva capa de lechuga. 
Se veía muy atractiva y eso la consoló un poquito de su incómoda situación.
                                           
En cambio, el esbelto tarro de café,  se veía algo ridículo, pero tenía frío, y no era momento de ponerse coqueto, así que se limitó a agradecer la buena voluntad de sus anfitriones.
                                               
Terrón de azúcar viendo que sus amigos estaban más animados, dijo:

-Bueno amigos, ahora que ya no tienen frío, analicemos  la situación  sin desesperarnos, veamos… ¿a qué hora la abuelita acostumbra a  tomar su jugo de frutas ? ¿ alguien lo sabe?
                                            
       - A las siete de la tarde - dijo el  agua   mineral  contento por colaborar.

      - Muy bien, pues a las siete podremos salir de aquí, mientras tanto,  tratemos de pasarlo lo mejor posible - dijo terrón de azúcar con tono alentador.

Cartón de leche, se puso en campaña de inmediato, avisó a todos que tenían invitados y como buenos anfitriones,  debían  agasajarlos.
                                                
                                             


Los primeros en aparecer fueron los flancitos, se presentaron como los mellizos flan-flan y para darles la bienvenida, se pusieron a bailar y cantar.  Mientras daban pasitos tap  tap  coreaban a dúo:

- “si se mueve.. si se mueve.. si se mueve  es mágico flan..”

      La soda, acompañaba el ritmo de la melodía con su shiiii  shiiii, las botellas de gaseosa se golpeaban suavemente entre si, haciendo tilin  tilin y el agua mineral, acompañaba con sus glup  glup.
                                               
                                                                                                     
Tarro de café y azucarera de porcelana, rieron y aplaudieron con ganas, mientras terrón de azúcar levantaba los brazos pidiendo:

- “otra,  otra ”.

Luego, le tocó el turno a los zapallitos, los tomates y las zanahorias, que hacían un bellísimo despliegue de colores. 

Las zanahorias con sus vestidos anaranjados, adornados con verdes hojitas, bailaron flamenco, los zapallitos y los tomates zapateaban.
                                          
- Hurra,  hurra !!! - gritaban todos haciendo palmas.
                                               
Luego le tocó el turno a los huevos, los había blancos y amarillos, y se presentaron como malabaristas, saltaban y hacían difíciles piruetas  y uno, casi casi se cae, pero por suerte, pechuguita de pollo lo pudo atajar y todo no paso de ser un susto.

Manzanas y naranjas, formaron dos equipos y jugaron al pin pon sobre una bandeja, que hacía las veces de mesa de juego, fue emocionante. 
                                              
Cada equipo tenía su hinchada, las mandarinas, los quinotos y las frutillas, vitoreaban a las naranjas, mientras las ciruelas, los duraznos y las uvas coreaban a favor de las manzanas.

Todos lo estaban pasando tan bien, que ni se dieron cuenta de la hora. 
                                             
Luisa abrió la puerta de la heladera, y cual no sería su sorpresa, cuando se encontró con un tremendo alboroto y además, el tarro de café  y la azucarera de porcelana con el azúcar, dentro de la heladera.
                                                   
- Qué es esto? -  exclamó Luisa  confundida y agarrándose la cabeza con  las manos.
                                               
La latita de gaseosa que estaba parada en la puerta de la heladera, le explicó  con calma todo lo sucedido,  entonces Luisa sonrío y emocionada dijo en voz alta, para que todos la escuchen:

- Esto merece un brindis, un brindis por la amistad, pues todos se han portado como muy buenos compañeros, así que brindo por todos ustedes.

Luisa llenó su vaso con gaseosa y brindó.
                                             
Luego, nuestros amigos, fueron guardados  como corresponde, en la alacena de la cocina.

Todos estuvieron de acuerdo, en que a pesar de que en un primer momento sintieron miedo y frío, fue una excursión inolvidable, pues conocieron un lugar distinto, pero muy pintoresco y el recibimiento que les hicieron sus ahora nuevos amigos, fue de lo mejor.

-Terrón de azúcar, realmente de portaste como un valiente - dijo tarro de café

- Y nos ayudaste y nos alentaste, - agregó la azucarera.

Terrón de azúcar se sintió muy complacido y agradeció  los elogios.

Desde ese día, todas las mañanas, a la hora del desayuno, cuando Luisa abría la  heladera, y dejaba la puerta unos minutos abierta para que los amigos se pudieran saludar, en  la cocina se oían todo tipo de ruidos.

¡hola hola! decía la abuela, 

¡shiii  shiii ! hacia la soda,

¡glup glup! el agua mineral, 

¡tap tap!  los flancitos, 

¡tilin tilinn! las botellas, 

¡crahs crash! las frutas, 
 
¡toc toc!  los huevos, y …


                                      

¡chau chau! hasta el próximo cuento, te digo yo.

---------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------




Si querés dejarme tu comentario, podés hacerlo al final de esta 

página, o  podés enviarme un  e-mail a mi  dirección de correo:

             felitecuentacuentos@gmail.com


            
           chau,chau, te espero
                                   
                              feli


                                                         
                                        






14 comentarios:

Anónimo dijo...

Feli, nos encantó, queremos más cuentitos.
Romina

Anónimo dijo...

Feli, me gustó mucho tu página, le voy a pasar la dirección a mis amigas.
Maiten

Anónimo dijo...

Me encantó!!! Buenísimo!!! Un beso grande y felicitaciones. Margarita Bergoglio

Anónimo dijo...

Excelente Feli, genia como siempre, quiero más cuentos!! Un beso enorme.
Vero

Anónimo dijo...

Mis nietos y yo nos divertimos mucho.a los chicos les encantó manejar el mousee ir descubriendo los dibujos.
Excelente idea!!!!!
Marta

Anónimo dijo...

Feli,
una ternura todos tus cuentos, a mis hijas les gustó mucho, y pasamos muy lindos momentos leyendolos .
un abrazo, Ana María

Anónimo dijo...

Que buenos!!!!!
dale, seguí escribiendo.
besito
Meli

Anónimo dijo...

Que buena idea Feli, también visité tu página y me gustaron mucho los cuentos, retiernos, y también los dibujos y animaciones.
Te felicito
Rita

Anónimo dijo...

Feli
que suerte que haya personas como vos, que dediquen su tiempo a crear ternura.
También visité tu página y me encantaron los dibujos, juegos y epecialmente las animaciones
un abrazo,
Rosita

Anónimo dijo...

Hola Feli, estaba buscando cuentos infantiles y encontré tu blog, y luego también entré a tu página.
Realmente a mis niñas les encantó, y yo feliz de encontrarles un muy buen material, para entretenerlas.
Felicitaciones.
Mary (Pcia. de Mendoza)

Melisa dijo...

Buenísimoooooo, dale escribí más que yo te sigo
Meli

Anónimo dijo...

Hola Feli, me llamo Soledad, tengo 9años, me gusta leer y también escribir.
Tus cuentos me gustaron mucho, y le voy a contar a mi maestra, y a mis compañeras para que ellas también los lean.
Te mando un beso,
Soledad

Agustina dijo...

los cuentos me regustaron !!!!
especialmente el de Estrellita, lo leí en la clase y a mi maestra y a mis compañeras de grado también le gustó.
te mando un beso enoooorme.
yo me llamo Agustina y tengo 10 años.

Anónimo dijo...

Feli entré a tu página por casualidad, pero fue una casualidad que me dió mucha satisfacción, porque leer tan tiernos poemas me gratificó muchísimo.
Te felicito.
Te escribe Ana desde Chile